Hoy en día se habla mucho de que el Perú debe armarse en caso Chile decida incumplir la sentencia de La Haya. Desde
Valle Riestra hasta
Donayre e incluso algunos chilenos como el ex General
Cheyre; todos consideran que una guerra es inminente puesto que ambos lados estan absolutamente convencidos de tener la razón y creen que el otro es o muy chabacano o muy imperialista como para resistirse a la tentación de no acatar la sentencia.
Es verdad que existen opiniones más centradas como la de
Sohr pero el argumento principal es el usual: en Perú, Chile es un enemigo perpetuo y absoluto mientras que en Chile, Perú es una molestia, un país informal y casi fallido con poco o nada sentido de la legalidad.
Con estos tambores es como hace pocos días Ollanta Humala, en un ciego y absolutamente errado
discurso populista, calificó al
ACE modificado entre Perú y Chile (comunmente llamado, TLC) de "tercer documento" que Chile podría usar en contra del Perú en La Haya.
El punto, en resumen, es que el Perú, de acuerdo con este amplio sector del ámbito político peruano, no debe confiar en Chile para
nada y que el interés del país está siempre enfrentado al de Chile y que nada bueno puede jamás salir de un trato con los chilenos.
Estoy en desacuerdo. Yo creo que el interés de un país no puede definirse sobre la base de qué tanto le gusta o no el vecino. Bajo ese supuesto el tratado de no proliferación entre USA y la URSS nunca habría tenido que ver la luz del día!
Es verdad sin embargo que hay ciertos aspectos de la relación que deben estar claros. En varios aspectos el Perú debe tomar una estancia fuerte y decidida contra Chile. En otros sin embargo, le es más conveniente cooperar. Uno de estos aspectos en los que es de interés nacional peruano cooperar con Chile es en el plano comercial.
El porqué es más simple de lo que parece. Muy pronto el calentamiento global traerá sobre nosotros una revolución comercial: el hielo se derretirá y con él se abrirá el comercio a gran escala a través del
Paso del Noroeste, que evitará a los grandes buques pasar por el Canal de Panamá. Esto evidentemente significa problemas para el Perú, puesto que ya no estará en el camino de las embarcaciones camino a Hong Kong o Australia, ni será un desvío rápido en la ruta a San Francisco. El Perú será un destino lejano y si ha de permanecer como un foco atractivo de negocios, su mejor opción es mantener el flujo de comercio activo y para eso necesita ser un polo, no un país aislado. Necesitamos de Chile para constituir este polo comercial atractivo en el Pacífico Sur y por eso es que entre otros aspectos el TLC es vital.
No se trata de desconfiar siempre de Chile, sino de utilizarlos según nuestra conveniencia, así como muy por seguro ellos intentarán utilizarnos a nosotros según su conveniencia. Ellos no hacen esto porque sean "malos", sino porque son estados y como tales siguen intereses. Identificar adecuadamente cuáles son los veradaderos intereses peruanos implica pues saber cuándo es bueno y cuándo no intentar usar a Chile para nuestro beneficio.